Capítulo III. Conociendo tu PC.

Donde se gastan los primeros euros en material informático y se prepara el nuevo ordenador para su posterior uso con Visual Pinball y otros softwares.

Voy a empezar a meterte una idea en la cabeza: Tu pinball no tiene por qué ser caro. La idea es hallar un equilibrio entre presupuesto, calidad y funcionalidad. Lo más importante es que sea cómodo para ti y que veas qué partes son esenciales según tu criterio y cuales otras no.

Dicho esto, añado la parte mala: No vas a saber qué es esencial para ti hasta que construyas el pinball. Lo bueno es que lo vamos a construir de forma que puedas ampliarlo en un futuro, meter nuevas funcionalidades, más pantallas, más botones, feedbacks…

Para poder reducir tu presupuesto debes reconciliarte con la segunda mano
Y esto te parece gracioso porque…
. No creas que la segunda mano es equivalente a medio roto. Nada más lejos de la realidad. Además, generalmente (y por ley), los artículos de segunda mano tienen al menos un año de garantía, así que no hay peligro. ¿Qué vamos a comprar de segunda mano? Principalmente el equipo informático. PC, monitores y televisor.

Vamos a empezar por lo más fácil, el PC. ¿Qué ordenador vas a necesitar? Bueno, necesitas tener en cuenta varias cosas. Vamos a enumerarlas:

  1. CPU (procesador).
  2. Memoria RAM.
  3. Tarjeta gráfica (GPU).
  4. Unidad de almacenamiento (disco duro).

Empezamos por la CPU o procesador (no es exactamente lo mismo, pero vamos a decir que sí para simplificar, no necesitamos ser expertos informáticos). La CPU es una de las partes más importantes. Va a determinar en gran medida, principalmente, la velocidad a la que se procesa la carga de trabajo que va a soportar el ordenador y el número de procesos que puede soportar a la vez, cuántos programas podrás tener abiertos en paralelo
¡Para lelos y para novatos!
, etc. En el caso de un pinball virtual, esta carga de trabajo es muy alta y necesitamos que se procese de forma rápida, para no tener, por ejemplo, retardos entre la función que le estás pidiendo al ordenador (por ejemplo, pulsar un botón), y el momento en que se refleja esa acción en tu pantalla. Digamos que la CPU es, básicamente, el cerebro
¡Ese soy yo!
que controla todo.

Habrá mucha gente que te diga que no necesitas un ordenador potente
No necesitas un ordenador potente.
, y que puedes hacerlo con cosas más ligeras como, por ejemplo, una Raspberry
Puedes hacer lo mismo con una Rapsberry
(que están tan de moda últimamente). No les hagas caso. Cuando alguien te dice algo así, nunca ha montado un pinball virtual. Seguramente hayan montado un arcade y, como es algo retro, lo relacione. Y no tienen nada que ver. De verdad. Créeme. No escuches a los cuñaos
Pero sí a las cuñadas.
.

Así pues: ¿Qué características son las mínimas y las recomendables? Las mínimas van a variar mucho tanto de qué software vas a usar, de que periféricos vas a poner, cuántos monitores vas a montar, etc. Todo influye. Pero te diré: No vayas a por menos de un i5 o equivalente (i5 es la numeración que utiliza Intel, otros fabricantes utilizan otra nomenclatura, como por ejemplo Ryzen en los AMD). Y dentro de los i5 hay diferencias también, yendo desde i5 de primera generación hasta i5 de quinta generación. Es un poco lío si no sabes nada de informática, así que para no complicar la cosa te diré: Ve a por lo máximo que tu presupuesto te permita. Yo tengo un i5 de segunda generación. Y funciona, pero teniendo todas las opciones gráficas casi al mínimo, con televisores y monitores antiguos, y sin feedback como solenoides y cosas así. Mi recomendación es que intentes ir, como mínimo, a un i5 de cuarta generación. ¿Cuál es la diferencia? El número de núcleos que lleva y la velocidad a la que éstos trabajan. Para ponerlo fácil aunque sea un poco mentira
Venimos a por el hereje
: Cada procesador lleva dentro otros procesadores. Así tenemos algunos que llevan dos procesadores, pudiendo tener dos cargas de trabajo a la vez, y otros que llevan dentro 4 procesadores o más. Así, un i5 de primera a tercera generación es un procesador de doble núcleo, mientras que un i5 de cuarta generación o superior es un procesador de cuádruple núcleo. Y habrá diferencias de a qué velocidad trabaja cada núcleo dependiendo del modelo.

Vamos a por el punto 2, la memoria RAM. Random-Access Memory, significan sus siglas en inglés. ¿Para qué sirve? Digamos que es una ayuda a al procesador o CPU. La memoria RAM lo que hace es cargar los programas que necesitas tener activos, y dejarlos ahí para que la CPU tenga un acceso rápido a ellos sin necesidad de recurrir al disco duro o unidad de almacenamiento. Mientras más espacio tenga, más programas puede tener cargados a la vez para que la CPU disponga de ellos rápidamente. Pero si hay poco espacio en la memoria RAM, cada vez que la CPU llame a un programa, la memoria RAM tendrá que liberarse o borrarse, pedir al disco duro el programa, y dárselo a la CPU.

Tu pinball virtual va a tener que ejecutar muchos programas a la vez. Ya veremos lo que es cada cosa
¡Hola!
pero vas a tener que ejecutar a la vez, al menos: el sistema operativo, el frontend, el software base de pinball, el emulador para la ROM, el software para el backglass. Eso si no necesitas algo extra para el DMD y para controlar los diferentes feedbacks
¿Ya empezamos?
. Así que, como podrás ver, necesitas una buena memoria RAM. Así como el procesador se medía por el número de núcleos y la velocidad a la que éstos trabajan, la memoria RAM se mide por la capacidad de carga y la velocidad a la que tiene acceso a esa carga, aunque esto último es menos relevante para nosotros. Así lo que mínimo que vas a necesitar son 8 GB (GigaBytes) de RAM, pero si puedes ir a por 16 GB o más, mucho mejor.

El tercer punto sería la tarjeta gráfica, a la que, haciendo uso de la metonimia
Así sí.
, también llamaremos GPU. La tarjeta gráfica es la que procesa todos los gráficos del ordenador y los brinda
Cheers!
para que puedas reproducirlos en un monitor o equivalente, quitándole así esa carga a la CPU. Por esto, mientras mejor sea la tarjeta gráfica, menos carga soportará la CPU, y más fluida y definida será la imagen. La tarjeta gráfica lleva integrada su propio procesador (GPU) y su propia memoria RAM, y la variedad de tarjetas gráficas en el mercado es casi infinita
¡Y más allá!
, dependiendo de las necesidades de cada usuario. ¿Qué nos va a interesar de nuestra tarjeta gráfica? Vamos a tener que montar varios monitores, mínimo dos, pero seguramente montes tres, así que necesitarás que tenga tres salidas, es decir, tres sitios donde conectar un monitor. Además, al menos uno de estos monitores o televisores (el que utilices de playfield) va a ser de alta definición, y seguramente los otros también. Necesitarás mover gráficos a gran velocidad, con una alta tasa de FPS (Fotogramas Por Segundo, o Frames Per Second). ¿Qué es eso?

Los fotogramas por segundo es el número de fotogramas, cuadros o imágenes que te aparecen en la pantalla cada segundo para crear la sensación de movimiento. Mientras más alta sea esta tasa, más fluido y realista será el movimiento. En cine esta tasa suele ser de 24 o 25 FPS. Así, cuando hay una escena de acción rápida, la ves más bien borrosa… a tu cerebro no le llega suficiente información para hacerse una imagen de movimiento tan rápida. Algunas películas de animación de bajo presupuesto tienen una tasa inferior, de hasta 12 fotogramas por segundo o incluso menos, creando videos que se mueven como a saltos. La película de El Hobbit fue rodada y proyectada a 48 fotogramas por segundo. La sensación al verla en el cine era de realismo absoluto, como si estuvieras en un teatro. Pues imagínate esto mismo en tu playfield, con una bola que se mueve a tal velocidad que, si aparecen pocos fotogramas en tu pantalla, de un fotograma al siguiente puede ocurrir que la bola ya se te haya colado. Además, no quieres que se vean los píxeles, quieres que todo parezca real, así que el procesamiento gráfico debe ser alto. Con una tarjeta gráfica más bien básica podría bastarte, pero tendrías que hacer como yo y tener los gráficos al mínimo. Intenta invertir
¡Calla y toma mi dinero!
lo máximo posible en este detalle. Lo vas a agradecer.

Mi tarjeta gráfica es un Nvidia GeForce GT 710, con 512 Mb de RAM, y aunque funciona, se me queda algo corta corta. Probablemente sea lo primero que cambie en un futuro cercano. La recomendación sería utilizar una tarjeta gráfica con al menos 2 Gb de memoria RAM. Las tarjetas Nvidia Geforce suelen ser las mejores, por lo que busca modelos que coincidan con tu presupuesto de esa marca.

Y por último, sistema de almacenamiento, mal llamado en nuestro días Disco Duro. Sí, seguramente los conozcas por ese nombre, pero lo de Disco Duro pasó a la historia cuando empezaron a aparece la unidades de memoria sólida, o SSD. ¿Cual es la diferencia? El disco duro o HDD es una unidad magnética
¡Friki!
y mecánica, que lleva en su interior una serie de discos de metal, guardados al vacío, y un lector que va leyendo cada uno de esos discos, lo cuales van girando para proporcionar al lector la información. Al estilo de los CD’s o DVDs (aunque diferente, pero para que te hagas la idea). Al ser en parte mecánicos, la velocidad de lectura y escritura de los mismos es muy limitada, además de ser susceptibles a golpes y al uso continuado. Sin embargo, los discos SSD son puramente electrónicos, no llevan parte mecánica, multiplicando la velocidad tanto de lectura como de escritura, y minimizando el espacio que ocupan al tiempo que aumentan su capacidad de almacenamiento. Una forma de aumentar el rendimiento de un ordenador y reducir los tiempos de carga, así como de reducir su temperatura, es sustituir el HDD por un SSD. No recomiendo utilizar HDD bajo ningún concepto. Ahora mismo los precios de los SDD son bastante reducidos, y te ayudarán a que tu pinball funcione de forma más fluida, con menos calentamiento y con menos ruido.

Si vas a instalar pocas mesas, puedes comprar un SSD de baja capacidad. Pero no creo que esto sea así. Cada vez instalarás más mesas y más sistemas de juego. Te diría que empezaras con un SSD de 500 GB, a no ser que por un precio parecido consigas uno mayor. Lo bueno de la informática es que el hardware se va abaratando con el tiempo, por lo que puede que cuando leas esto los SSD sean realmente baratos, como para comprarte uno de 2 Terabytes o más.

Bien, ahora ya sabes qué necesitas, más o menos , a nivel informático. ¿Dónde compramos nuestro ordenador? Pues te hablé de la segunda mano, ¿verdad? Una muy buena opción es buscar el PC que se ajuste a tu presupuesto en la web backmarket. Además existe en varios países, por lo que es fácil que encuentres en cual de sus páginas comprarlo para que te llegue bien a casa. Esta web vende ordenadores reacondicionados. Por ejemplo, una empresa renueva sus ordenadores, backmarket los compra, lo deja como de fábrica, cambia los componentes necesarios, y los revende a un precio mucho menor del que tendría un ordenador nuevo. En realidad, yo lo compré en remarkt.nl, donde podía personalizarlo completamente, pero para que te lo envíen a casa debes vivir en países bajos o alrededores. Sorry.

Algo muy importante y que casi se me olvida decirte: No te vale un ordenador APPLE
porque tú lo digas
, a no ser que instales windows en el MAC
¡Hereje!
, lo cual no es muy recomendable. Tampoco un android TV ni nada parecido. Necesitas un PC de sobremesa, donde puedas instalar Windows (si no lo trae ya) fácilmente.

Esta entrada no va a explicar como instalar Windows, hay cientos de manuales en internet sobre ello, pero si necesitas ayuda en ese aspecto, deja un comentario en esta entrada o en el foro y te ayudaré encantado.

Venga, tenemos ordenador, que lo habrás conseguido de la manera que te parezca más adecuada, así que ahora vamos a por lo siguiente: El televisor para el playfield.

Lo primero que debemos decidir es el tamaño
El tamaño no importa
. Va a depender principalmente de los grande que quieras que sea tu mueble de pinball. Algunas personas construyen un mueble o se compran uno ya hecho y, después, compran un televisor acorde a ese tamaño. Otro preferimos construir el gabinete
Aquí estamos de nuevo.
acorde al televisor que vayamos a usar. Yo he hecho algo entre medias. Compré un televisor de 32″, e hice el mueble un poco más grande, para que me permita poner uno de 37″ cuando decida cambiarlo. Mi pinball, con un televisor así, ocupa aproximadamente un metro de fondo. No está mal, ¿no? Pero, ¿cuál sería el tamaño de televisión ideal? Para mí, una de 37″ es lo idóneo, pero puedes llegar hasta las 42″ si quieres algo un poco más impresionante.

Dirás: ¿por qué compraste un televisor de 32″ si prefieres uno de 37″? Bueno, por lo que llevo comentando desde el principio: abaratar costes. Lo compré en una tienda de segunda mano
Bueno, ya basta, ¿no?
, tenían disponibles muy pocos, y era 32″ o 42″, que a mí me parece excesivo. Así que compré el de 32″ y me costó… ¡45€!

¿Qué características debe tener? Primero, la resolución o definición: Mientras más grande sea la pantalla, mayor resolución vas a necesitar para tener una buena calidad de imagen
¡Alucino con la definición de imagen!
. Esta definición de imagen se mide en pixeles o puntos (antiguamente, en líneas) y tiene un formato estilo 1280x720p. Desgranamos. Esto quiere decir: 1280 píxeles de ancho, por 720 píxeles de alto. Actualmente existen muchas definiciones de pantalla, pero las más usadas habitualmente son: 1280x720p (también llamado solo 720p o HDReady), 1920x1080p (también llamada 1080p o FullHD), 4096x2160p (llamada habitualmente 4K, no lo confundas con UltraHD, ya que esta es una resolución intermedia entre FullHD y 4K). Y, ¿por qué lo relaciono con el tamaño de la pantalla? Sencillo: no importa qué tan grande sea un pantalla, ésta siempre va a tener el mismo número de píxeles dependiendo de su resolución, por lo que tendrá que variar el tamaño del pixel en relación al del televisor. Por ejemplo, una pantalla de 42″ con resolución HDReady o 720p, tendrá 720 píxeles de alto, haciendo que sean relativamente grandes para poder abarcar toda la pantalla. Sin embargo, si mi televisión es de 32″ con la misma resolución, el tamaño del píxel tendrá que ser mucho menor para que quepan los 720 píxeles en mi pantalla. Así, una pantalla HDReady pequeña puede ser adecuada (hasta 32″ está muy bien), pero una pantalla HDReady grande te va a molestar, porque verás los píxeles. Y viceversa… Comprar un pantalla pequeña con resolución 4k es casi absurdo. Va a ser muy complicado que notes la diferencia con otra de resolución menor, ya que el pixel en ambas será tan pequeño que no lo apreciarás en ninguna de las dos. Pero el ordenador sí lo notará, porque tendrá que sacarte una resolución mayor, y eso cargará más la GPU. Lo mejor es vayas a una gran superficie de electrónica, estilo MediaMarkt o Fnac, etc., y allí compares pantallas y resoluciones en diferentes tamaños. Apunta lo que quieres, lo que te parece aceptable y lo que crees ideal, y después te vas a la tienda de segunda mano favorita y ves si lo que hay se adapta a tus gustos.

Otro aspecto a tener en cuenta a la hora de comprar tu pantalla, es la velocidad de refresco, es decir, a efectos prácticos, la frecuencia. Esta frecuencia se mide en herzios (Hz) y determina el número de veces que aparece una imagen en la pantalla por cada segundo. ¿Te acuerdas de los FPS que hablábamos más arriba?, pues es algo parecido. Un televisor muestra un número de imágenes por segundo independientemente de los FPS a los que se ésta se muestre. Por ejemplo, si un video nos llega a 20 FPS y y el televisor es de 60 Hz, lo que hará será repetir tres veces cada imagen. Y viceversa: De nada nos sirve una tarjeta gráfica que pueda mover imágenes a 120 FPS, si nuestro monitor es de 60 Hz, lo que hará que nos muestre la mitad de esas imágenes. Como ya explique con los FPS, aquí pasa igual: a mayor frecuencia, mayor fluidez de la imagen. Un monitor o televisor de 60 Hz ya estará bien, y es prácticamente el mínimo que te van a ofrecer las pantallas actuales, así que no debes preocuparte mucho por esto.

Algo también importante para tu playfield, es el lag. No te preocupes demasiado, pues hace ya algunos años que en los televisores es casi imperceptible, pero por si acaso te comento qué es. El lag en este contexto es el tiempo que tarda tu televisor en mostrarte una imagen después de que se le haya dado la orden de mostrarla. ¿Por qué existe esto? Porque muchos televisores hacen un proceso de mejora de la imagen que les lleva cierto tiempo. Cuando ves una película, no te das cuenta de ello, pero cuando juegas con casi cualquier videojuego, esto es esencial, porque puede pasarte que pulses un botón y no veas el resultado hasta unos milisegundos después, ya que la imagen lleva cierto retardo. Como si hicieras un conferencia por Skype. Así, la imagen que tú ves, ya ha pasado hace unos cuantos milisegundos y, cuando tú reaccionas a esa imagen, ya es tarde. Es más, cuando tu reacción llega a reflejarse en la pantalla, es demasiado tarde. Este parámetro, que se expresa en milisegundos (ms) no suele aparecer entre las características técnicas de un televisor, pero muchos de ellos tienen un modo especial de respuesta rápida en el menú, el llamado modo de juego o game mode en inglés. Al seleccionar ese modo en tu televisor, lo que estás haciendo es saltarte parte del procesado de imagen, para reducir el lag. Y sinceramente, no creo que vayas a notar la diferencia entre el modo juego y cualquier otro modo en las teles actuales.

Por último, déjame hablarte de la relación de aspecto. Esto la relación que hay el largo y el ancho de la pantalla, haciendo que sea más cercana a un cuadrado, o más rectangular. Hoy en día en cine en utilizan relaciones de aspecto de 21:9 o superior, pero a nivel casero y en informática existen principalmente 2; 4:3 y 16:9. Aquí hablamos de proporciones. ¿Cuantos centímetros de ancho tendré por cada centímetro de alto? En el caso de 4:3, tendrás cuatro centímetros de ancho por cada centímetro de alto. Así ya puedes adivinar el resto. A efectos prácticos, 4:3 nos da una imagen casi cuadrada, como los antiguos televisores de tubo o como una gran parte de los monitores de ordenador destinados a trabajo, y 16:9 es un formato panorámico. Para tu playfield, es interesante que sea panorámico, para poder aprovechar toda la pantalla.

Bien, ya sabes qué parámetros tener en cuenta para comprar tu playfield. Para el backglass es mucho más sencillo, ya que la frecuencia y el lag no son importantes. Lo que más vas a tener en cuenta aquí es la resolución de la imagen y, teniendo en cuenta que esta pantalla va a ser más pequeña que la del playfield, tampoco necesitarás una hasta resolución. Aunque también he de decirte que si utilizas un resolución alta, parecerá realmente un cristal o vinilo y no tanto un monitor. En cuanto a la relación de aspecto, va en gustos. Yo prefiero aquí poner un monitor en 4:3. Me parece más realista, porque estoy acostumbrado a pinball clásicos. También es verdad que encontrar un pantalla en esa relación de aspecto mayor de 21″ es complicado… Pero no imposible. Mira unos cuantos pinball reales, fíjate en el backglass, y ve a por lo que más se acomode a tu gusto. Esto en el caso de tres monitores. Si solo vas a utilizar dos, entonces olvídate del formato panorámico, porque la zona del DMD se comerá parte de la pantalla, y haría el backglass demasiado achatado.

Finalmente el DMD. Aquí te digo: La resolución te va a dar igual, porque al fin y al cabo vas a simular una matriz de puntos con una resolución mínima. Además no utilizarás todo el monitor, solo una parte, por lo que la relación de aspecto te da igual. Y no vas a notar el retardo, así que consigue lo más barato que quieras dentro del tamaño que te apetezca tener (teniendo en cuenta únicamente el ancho).

Para finalizar con qué pantallas elegir, seguramente te plantees el tema de qué tipo de conector lleve para poder conectarlo a tu ordenador. Realmente, olvídate de eso. Generalmente llevan varios tipos de conexiones y, en caso de que no sea así, los adaptadores son bastante baratos.

Si tienes suerte, muchas veces las empresas de deshacen de monitores, por lo que puedes conseguir algunos muy baratos o casi gratis. Existen algunas tiendas de segunda mano que funcionan más bien como mercadillo solidario. Así conseguí un monitor de 15″ y otro de 19″ por tan solo 5 € entre los dos.

Ya tienes el ordenador y los tres monitores. Ahora toca conectarlos y configurar el PC para que todo funcione bien. Conecta los tres monitores a la tarjeta de video y enciende la máquina. Ahora tendrás que hacer un pequeño repaso del capítulo II para ver cómo configurar las opciones. Sólo un ligero aporte que añadir a ello: En el caso de que utilices finalmente tres monitores, la configuración es la misma que si utilizas solo dos, añadiendo laa pantalla del DMD a la derecha del todo. Es decir, el orden sería, de izquierda a derecha; playfield; backglass; DMD, tal y como te muestro a continuación:

Aunque no es lo recomendable, algunas personas preguntan si es posible conectar uno de los monitores a la tarjeta gráfica integrada del ordenador, y los otros a la tarjeta gráfica externa. ¿Por qué digo que no es recomendable? Básicamente, por que el rendimiento es menor, lejos de lo que podría parecer. Aún así, es posible, sí y, si no tienes otra opción, puede ser una solución temporal a tus problemas. Solo que, al intentarlo, es posible que el monitor que tienes conectado a la tarjeta integrada no encienda. Te voy a dar la pista para arreglar este error, pero no puedo solucionártelo directamente, porque la forma de hacerlo será diferente en cada PC y necesitarás un poquitín más de conocimiento informático del que hemos puesto aquí. Así que te sugiero que llames a tu amigo informático y le cuentes lo siguiente:

El problema reside en que, al poner una nueva tarjeta gráfica, algunas BIOS (sigamos que es el firmware de la placa base, lo primero que carga un ordenador antes de hacer nada más) por defecto, o la persona técnica que haya instalado la tarjeta externa, desactiva directamente la tarjeta integrada para evitar conflicto. Así que lo que hay que hacer en entrar en la BIOS y volver a activarla. Así de sencillo. El problema es que dependiendo del ordenador, se entra en la BIOS de manera diferente, y el menú es totalmente distinto de un ordenador a otro. Es por ello que no puedo darte la solución exacta con pantallazos, pero al menos sabrás qué hacer si te encuentras con el mismo problema.

Y por hoy, ya está todo. Prometo que el próximo capítulo será mucho más divertido, ya que configuraremos varios softwares para poder jugar, justo antes de empezar a montar el mueble. Te espero en el capítulo IV (¿una nueva esperanza?).

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Raul Dominguez alberdi

    He empezado a hacerme un pinball virtual y necesito más capitulosss jajaja.la verdad k lo explicas de lujo para gente como yo que no sabe nada y quiere hacerse una.
    He visto muchos blogs y ninguno me ha aclarado tanto como este en la elección del ordenador y demas.Espero que continúes.gran trabajo .
    Espero como loco más capitulosssss

    1. ¡Buenos días Raúl!

      Muchísimas gracias por tus comentarios. Justo la idea de hacer este blog es lo que comentas: aclarar términos y hacerlo fácil. Eso sí, no va a ser la forma más completa de hacer un pinball, sino la que considero que es atractiva y funcional, dentro de rebajar la dificultad de la construcción y configuración del mismo y rebajar asimismo el presupuesto. Mis amigos/as están encantados con el pinball y no son capaces de ponerle pegas, incluso sugieren que haga más y los venda.

      Continuaré escribiendo más capítulos, pero han venido unas semanas complicadas (justo ahora estoy en mitad de una mudanza) y lo tengo todo un poco parado pero sí, continuaré.

      Mientras tanto, puedes pasarte por el foro y por el grupo de Telegram, donde otras personas pueden ayudarte en lo que necesites. El foro está empezando pero el grupo en Telegram está muy activo.

      Gracias de nuevo por molestarte en escribir un comentario tan positivo, y por los ánimos. ¡Pronto habrá más!

Deja un comentario